La vocecita de Edelweiss

* Anairene Asuaje breve y en voz baja *
Oct 05
Permalink
Cuántas despedidas seguidas este año   =(
Ciro Anzola fue un locutor-periodista-profesor muy conocido en Barquisimeto. Ustedes ahora que leen, seguramente lo vieron el la tv haciendo denuncias de diferentes comunidades, le escucharon su característica voz en la radio, o como yo, fueron sus alumnos en la UFT.
Yo particularmente, el mejor recuerdo que tengo de Ciro es la cercana amistad que tuvo con mi padre: compañeros de radio, de canal, de clase y universidad, de parrillas. Uno de los tipos más auténticos y buena gente que pudimos haber conocido. Como decía Kareta anoche, no había nadie a quien no estuviera dispuesto a hacerle un favor, a ayudar espontáneamente. Y creo que finalmente, es por lo que será recordado: todos recibimos buenas acciones por parte de Ciro. Y vaya que no es común ser un periodista barquisimetano, tan querido y recordado sólo por cosas buenas.
Cuando me dio clase de radio en la UFT, yo tenía unos 3 años trabajando en el medio y siempre me decía “no vas a saber tú”. En prácticas de radio, me ponía tareas que no manejaba para que no fuera tan pan comido, como por ejemplo: comentar un juego de Cardenales de Lara, sabiendo que ni me gusta el béisbol, ni me gusta Cardenales.
La última vez que lo vi estaba con su uniforme de softbol en el IUETAEB, mientras yo cubría un evento en esa universidad. Se salió del campo y le decía a sus compañeros de equipo “esta es la hija de Orlando, mi alumna, de las mejores locutoras de la nueva generación”, y yo moría de la pena.
Anoche en Twitter, su numeroso grupo de alumnos recordamos muchísimas anécdotas de clases, entre ellas, una de sus célebres frases, procurando como buen locutor que la gente no sea chillona en la radio: “Si me gritas, cambio el dial”.
 Q.E.P.D Ciro, gran amigo, gran profesor

Cuántas despedidas seguidas este año   =(

Ciro Anzola fue un locutor-periodista-profesor muy conocido en Barquisimeto. Ustedes ahora que leen, seguramente lo vieron el la tv haciendo denuncias de diferentes comunidades, le escucharon su característica voz en la radio, o como yo, fueron sus alumnos en la UFT.

Yo particularmente, el mejor recuerdo que tengo de Ciro es la cercana amistad que tuvo con mi padre: compañeros de radio, de canal, de clase y universidad, de parrillas. Uno de los tipos más auténticos y buena gente que pudimos haber conocido. Como decía Kareta anoche, no había nadie a quien no estuviera dispuesto a hacerle un favor, a ayudar espontáneamente. Y creo que finalmente, es por lo que será recordado: todos recibimos buenas acciones por parte de Ciro. Y vaya que no es común ser un periodista barquisimetano, tan querido y recordado sólo por cosas buenas.

Cuando me dio clase de radio en la UFT, yo tenía unos 3 años trabajando en el medio y siempre me decía “no vas a saber tú”. En prácticas de radio, me ponía tareas que no manejaba para que no fuera tan pan comido, como por ejemplo: comentar un juego de Cardenales de Lara, sabiendo que ni me gusta el béisbol, ni me gusta Cardenales.

La última vez que lo vi estaba con su uniforme de softbol en el IUETAEB, mientras yo cubría un evento en esa universidad. Se salió del campo y le decía a sus compañeros de equipo “esta es la hija de Orlando, mi alumna, de las mejores locutoras de la nueva generación”, y yo moría de la pena.

Anoche en Twitter, su numeroso grupo de alumnos recordamos muchísimas anécdotas de clases, entre ellas, una de sus célebres frases, procurando como buen locutor que la gente no sea chillona en la radio: “Si me gritas, cambio el dial”.

 Q.E.P.D Ciro, gran amigo, gran profesor